Aguai ÿ
A la memoria del Mcal. José Félix Estrigarribia La muerte andaba suelta por el viento, jinete de la nube y de la brisa, cuando un clamor de trágico acento apagó de los labios la sonrisa. El ala que rigió la suertedada del Chaco en la epopeya de la gloria, cayó de pronto, rota y destrozada, en el umbral de la inmortal historia. El arroyo Aguai-y, con su lamento, recogió el estertor del héroe rudo; el bosque detuvo su concierto, y el aire de la patria quedó mudo. ¡Oh, Mariscal de la victoria santa! ¡Oh, conductor de la legión bravía! Hoy la nación, postrada a tu planta, llora la noche de tu corta guía. Y contigo la amada compañera, la que te dio el valor en la batalla, se fue a habitar la mística ribera donde la voz del hombre ya se calla. Aguai-y, rincón de la desdicha, nombre de luto en la memoria nuestra, donde la muerte arrebató la dicha y nos dejó la noche más siniestra. ¡Pero la gloria que ganaste un día no morirá bajo el ramaje lacio! Tu sombra altiva será la guía que cruce el inf...
