Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escrebir de vos deseo;
vos sola lo escrebistes,
yo lo leo tan solo,
que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.
Garcilaso de la Vega, Poesía, ed. de José Manuel Blecua, Zaragoza, Editorial Ebro, 1941, pág. 94.
y cuanto yo escrebir de vos deseo;
vos sola lo escrebistes,
yo lo leo tan solo,
que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.
Garcilaso de la Vega fue un poeta y militar español del Siglo de Oro. Es reconocido como uno de los poetas españoles más destacados del Renacimiento, con gran influencia en autores posteriores, y responsable de la difusión de la lírica italiana en España. Wikipedia

Garcilaso de la Vega, Poesía, ed. de José Manuel Blecua, Zaragoza, Editorial Ebro, 1941, pág. 94.
Comentarios
Publicar un comentario