28 de ago. de 2012

HAMACA PARAGUAYA


En esta página transcribo a un blog amigo que desarrolla la manera de fabricar y/o instalar una hamaca. Asimismo encontrarán un interesante estudio realizado en una Universidad de Ginebra entre voluntarios que se prestaron a un estudio de sueño en una cama clásica u otra en movimiento.

Acá explico como hacer una de esas hamacas paraguayas, esas para colgar entre dos arboles y relajarse mientras disfrutamos el verano (O los dias veraniegos del invierno). 


UNAS LETRAS DE ENTRADA
Pocas veces se puede contemplar en nuestros paseos entre los árboles del bosque o pinares costeros, en esos días calurosos de primavera y verano, el llamativo aspecto de una hamaca amarrada a dos árboles con un personaje adormilado balanceándose en ella, el cual nos da sana envidia por lo fuerte de su respiración, e imaginamos que una siestecita así, no nos vendría nada mal a nosotros mismos.

Solemos pensar... "si yo tuviera una hamaca..."
Pues nada mas fácil de hacer realidad, con un mínimo de paciencia, mucha cuerda y un par de cosillas mas, nos podremos dar el gusto de por lo menos dormir alguna que otra siestecita bajo esas sombras apetecibles en los días calurosos.

En la confección de la hamaca se puede improvisar continuamente a la vista de los problemillas o necesidades de cada cual, pero siempre pensando, eso si, que hagamos lo que hagamos, no debe verse afectada la capacidad de aguante de los materiales, so pena que queramos ser el hazmerreír de los vecinos de acampada cuando se oiga el latigazo producido por la rotura bajo tensión de una de las cuerdas soporte de nuestra hamaca, que nos hará girar velozmente y quedar en su suelo con la nariz clavada en la tierra en el mejor de los casos.

Para poder disfrutar de nuestra obra de arte, ante todo seguridad, y si surge dudas resolver siempre por exceso.

Aunque hay quien prefiere, y tal vez sea así con una visión económica de las cosas, en cuanto a tiempo y dinero, confeccionar la hamaca con una lona sujeta por cuatro cuerdas y a dormir que son dos días, yo preferí hacerla por el método de tejer varios cordones de algodón utilizando para ello nudos sencillos de realizar; tal vez este sistema no aporte ventajas a la hamaca, pero seguro que al que ha tenido ocasión de hacer una de este modo, le queda ese recuerdo de esfuerzo realizado en su elaboración que te hace sentir un poco artesano. Confeccionar este tipo de hamaca no deja de ser un trabajo que necesita de ciertas habilidades; el sistema de lona es mas sencillo de realizar.

Por poner un ejemplo en otras artes, tenemos el caso de un cuadro para el comedor de nuestra casa; habrá quien prefiera enmarcar una lámina de un calendario y le servirá, otros como yo mismo, hemos preferido aprender a pintar al óleo y de este modo hacer nuestros propios cuadros. Es cuestión de satisfacción personal, que en el caso de la hamaca, satisface igualmente a familiares y amigos usuarios de la misma.

En definitiva, aquí se tratará del tejido con cordones anudados. En mi primera (y de momento única) hamaca utilicé cordón de algodón tipo macramé de unos 5 mm. de mena, empleando unos 3 kg. que supone una longitud total aproximada de 180 m. de cordón, del cual elegí uno de color crudo, que tolera mejor la tumbada con las zapatillas puestas.

¡Ánimo! que merece la pena.

DIMENSIONES
Largo de la red...................2,4 m.
Ancho de la red...................1 m.
Medida de una malla...............8 x 8 cm.
Longitud total estirada...........3,8 m.

MATERIALES
ARMAZÓN
* Dos (2) palos redondos, de una madera resistente y de 1 m. de largo cada uno.
* 15 m. de cuerda de escalada (estática o dinámica) con capacidad de soporte de 720 Kg. o mas.
* Dos (2) guardacabos de acero inoxidable.
* Dos (2) argollas soldadas de acero de 8 a 10 cm. de diámetro.
* Un poco de barniz.

RED
* 180 m. de macramé de 5 mm. de diámetro.

HERRAMIENTAS
* Alicates pequeños de punta fina.
* Taladradora
* Paletina para barniz (o muñequilla)
* Un metro flex.
* Tijera o cuchilla.

NUDO
Para la red utilicé el nudo llano, de sobra conocido por su facilidad de realización y de reajuste.



DESARROLLO
En primer lugar tomaremos las dos maderas que previamente habremos barnizado, y perforaremos a unos 3 cm. de sus extremos sendos agujeros de aproximadamente cuatro milímetros.

Dividiremos la distancia entre cada par de agujeros por 11 y marcaremos dicha posición.

Por estos agujeros pasará la driza soporte de la malla de nuestra hamaca.

Cortaremos en trozos de 13 metros las bobinas hasta obtener 12 cordones de dicha longitud.

Doblaremos estas cordones por la mitad, anudándolos por su seno a uno de los palos, situándolos en las marcas realizadas y uno junto a cada agujero.

Doblaremos la driza por la mitad y haremos un nudo simple a unos 75 cm. a cada lado del formado, pasando a continuación cada uno de los chicotes por su correspondiente agujero. A continuación volveremos a realizar un nudo simple justo a la salida del agujero, así en cada palo.

Como queda reflejado arriba se ha elegido el nudo llano por ser, aparte de plano, un nudo fácil de deshacer lo que permitirá ajustar las mallas en caso necesario.

Por ser lo más pesado de esta tarea la realización de los nudos, los cuales suman aproximadamente 750 a 800 nudos, busqué la manera de facilitar la tarea al mismo tiempo que se asegurara la igualdad de cada malla. Encontré un recorte de aglomerado plastificado que por casualidad medía lo mismo que el ancho de mi hamaca, siendo de unos 25 centímetros de alto; como no tenía otra cosa utilicé este recorte, aunque les aconsejo que si es posible el alto sea como mínimo de unos 40 centímetros.



Tomé el tablero y tracé con lápiz el dibujo de la malla de ocho centímetros de lado. En cada intersección, con ayuda de un taladro y broca fina, perforé un agujero guía, donde después coloqué a presión clavos sin cabeza de unos 5 cm. de largo, con lo que quedó una estructura de malla exactamente como la pretendida.

Para trabajar con comodidad, habría que colgar, por ejemplo con unos clavos en la parte superior de una puerta, el palo de la hamaca, así como el tablero de clavos suspendido por un cordón hasta la altura adecuada para realizar los nudos.

Sólo queda comenzar la primera hilera horizontal de nudos y así seguir sucesivamente con cada fila hasta completar la longitud deseada.



Al finalizar la malla anudaremos los chicotes sobrantes al palo inferior que tendremos marcado de igual modo que el otro palo.



Tenemos dos posibilidades de rematar la hamaca, bien dejándola únicamente con los tensores, desde el palo hasta el guardacabos, o bien añadiendo a lo anterior varias trenzas o tirantes que haciendo firme en cada palo finalicen en el mismo guardacabos.



ESTIBA
Podemos confeccionar una bolsa para transportar y guardar la hamaca con una tela fuerte que coseremos en forma de bolsa alargada con un cierre de cuerda, tipo cordón de bañador.

Si le añadimos un asa o bandolera, mucho mejor para facilitar su transporte por el campo, ya que seguro que no es el único bulto que tendremos que llevar.

COLGAR
Para colgar la hamaca podemos utilizar, bien una cinta ancha de fibra, similar a la correa de una persiana, o bien un trozo de driza como una utilizada para los tirantes de la hamaca. Pasaremos cada trozo en varias vueltas por guardacabos y amarramos directamente al árbol o soporte adecuado.

OBSERVACIONES
Hay que tener en cuenta la diferencia de elasticidad entre el tirante (cuerda de escalada) y el cordón de algodón de la malla. El algodón estira más con el peso, provocando una bajada de la malla muy pronunciada; esto se resuelve dejando entre los nudos interiores del tirante un seno suficiente que compense la diferencia de elasticidad y .............. 


BUENA SIESTA
El movimiento suave de las hamacas nos ayuda dormirnos más rápido y a alcanzar mayor profundidad del sueño que una cama, según se deduce de un estudio realizado por la Universidad de Ginebra (Suiza). “Desde hace tiempos inmemoriales mecemos a los niños para dormir, y caemos dormidos irresistiblemente en una mecedora”, explica Sophie Schwartz, que asegura que hasta ahora no se había encontrado una explicación neurocientífica a este fenómeno.

En su investigación, publicada en la revista Cell Biology, Schwartz y sus colegas invitaron a una docena de voluntarios adultos y sanos a dormir una siesta de 45 minutos en una cama “clásica”, y otra siesta en una cama en movimiento. Durante cada período de sueño midieron la actividad de su cerebro usando un encefalograma (EEG). Y observaron que en todos los casos había una diferencia importante en las ondas cerebrales. Concretamente, dormir con el balanceo propio de una hamaca aumenta las oscilaciones lentas y los ejes o husos del sueño, que sirven de transición entre el sueño ligero y profundo. Ambos registros están asociados con sueño profundo y una mayor consolidación de la memoria. Además, los individuos que generan más husos del sueño son capaces de tolerar mejor el ruido mientras duermen.

Durante el descanso con un movimiento de la cama, también aumentaba la duración de fase N2 del sueño, un tipo de movimiento de los ojos no-rápido que ocurre a mitad de una noche de sueño reparador. Además, más de la mitad de los participantes expresaron que la cama tipo-hamaca la siesta había sido más placentera.

Ahora queda averiguar si el sueño en hamaca podría ayudar a tratar trastornos del sueño como el insomnio. 

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